domingo, 26 de mayo de 2013

SER animal SER humano



La experiencia de "parir" me ha cambiado la perspectiva de lo que es ser humano. Si paramos a pensar y nos preguntamos qué caracteriza a un ser humano, siempre suelen salir adjetivos como; racionales, calculadores, creadores... pero desde luego y sobre todas las cosas cabe destacar que somos animales. En muchas ocasiones, nuestra rutina, nuestras ansias por ser lo que no somos, nos hace olvidarnos a menudo de ello, y ésto llega a ocasionar las graves enfermedades de nuestro estrenado siglo, estrés, ansiedad, depresión, etc.
Cuando estás embarazada, muchas personas te dan consejos, sobretodo madres, padres, abuelas, tías...e incluso gente no experimentada.  Te explican su embarazo, unas veces sin mucho empeño y otras con todo tipo de detalles (cuando ya has parido, siguen dándote consejos y a menudo casi se convierten en imperativas órdenes). Ésto suele causar un estrés añadido a tu nueva situación... pero aún con todo en mi caso siempre he seguido mi instinto.

Porque PARIR te cambia tu visión más humana, porque PARIR te abre las puertas de lo salvaje, de lo vivo, de lo cambiante...porque PARIR reafirma y reajusta nuestra identidad en constante cambio.

Cada parto es único, como cada ser vivo. Yo, Agnóstica reconocida más allá de mi círculo más íntimo, reconozco el milagro de la vida, el milagro de ser Mujer, las milagrosas mutaciones que me otorga mi cuerpo, dado por el cuerpo de mi madre y en su día de su madre hasta no sabemos cuando... Hoy enorgullecerse de ello es un privilegio, privilegio que en muchas ocasiones censuran radicalmente, y que en nuestra sociedad aunque no nos extirpen nuestro clítoris,  nos extirpan nuestra libertad.
Nos anulan profesionalmente, cuando no nos piden que seamos madres después de los 35, por la tan ansiada falsa "estabilidad". Y escribo esto porque la política patriarcal se está cargando el milagro de la vida. La vida sana, la vida humana, la esencia de lo que somos.

Aquí en este primer mundo, te rechazan si:
-Practicas el co-lecho, porque no es sano para el desarrollo de tu hij@ (te lo dicen los mismos que se creen su propia mentira sobre el estado de bienestar).
-le coges cada vez que llora y además con mucho amor y ternura.
-te lo llevas a todas partes, incluido tu trabajo, con el que intentas "sobrevivir" para contribuir al falso estado del bienestar.
-Te sacas la teta en público para alimentar y consolar a tu hij@, cualquier tipo de público.
-Amamantas a tu hij@ después del año y a demanda.
-le dejas tener contacto con microbios y no le llevas en una burbuja protectora de la cruda realidad.

y podría seguir...

Con estas palabras solo espero remover las conciencias, conciencias que aún queden sanas, puras y vírgenes.

 Escrito por Mamasalamama.

jueves, 2 de mayo de 2013

Nacimiento de mi bebe

Mi fecha probable de parto era el jueves 21 de febrero de 2013. Ese mismo día, por la tarde, estando de compras con mi madre, empecé a notar que me costaba muchísimo caminar y notaba una gran pesadez; sobre las 22 horas comenzaron las contracciones, indoloras, sólo notaba como se endurecía mi vientre.... Totalmente soportable... Pensé que si parir era esos dolores, iba a ser "jauja". A las 24 h me fui a la cama y fui anotando cada cuantos minutos tenía las contracciones, al principio cada 5 y luego cada 3... Entonces decidí prepararme y darme una ducha antes de despertar a mi pareja para irnos al hospital; cuando salí del baño, las contracciones cesaron.
A las 6 de la mañana del día 22, un fuerte dolor me despertó, eran contracciones, muy intensas y dolorosas... Y cada 3 minutos. A las 7:30 h decidimos ir al hospital.... Había llegado el día... Todo estaba saliendo como le habíamos pedido a nuestro bebe (yo quería que naciese el día 22 y mi pareja que fuese en viernes y por la mañana para no perder trabajo).
Cuando llegamos al hospital entramos a la sala de partos y allí me reconocieron, estaba de 2 cm... Me preguntaron como queria que fuese mi parto y me ofrecieron ponerme la epidural. Yo decidí esperar (quería parto natural) y dejé abierta la posibilidad de la epidural. Me ingresaron. Llamamos a nuestras madres y vinieron a vivir aquel momento junto a nosotros. En la habitación estuve durante dos horas, tras las cuales volví a la sala de partos y tras reconocerme me dijeron que seguía de 2 cm.... Me desmoralicé, sólo tenía ganas de llorar...
Entramos a la sala de dilatación, allí, monitorizada, escuchando a mi bebe y aspirando el "gas" pase unas cuantas horas.... Después me metieron en la bañera, con agua caliente... Al principio noté bastante alivio pues me relajé mucho... Pero al poco tiempo las contracciones eran cada vez más intensas y ya no las podía soportar... Pedí que me sacaran de allí.
Eran las 15 h; me volvieron a reconocer y ya estaba de 8 cm!!! Entonces pedí que me pusieran la epidural y me dijeron que ya no se podía, que estaba en la recta final y que me quedaba muy poquito para empezar a empujar.... Yo ya no podía aguantar más...
A las 16 horas estaba de 9 cm y supliqué que me administraran algo para calmarme el dolor...había llegado a mi límite.... Finalmente me administraron un "xute" de epidural. Durante media hora estuve sin dolor y empecé a pujar. Tras esa media hora de alivio y descanso el dolor volvió y era más intenso si cabe que antes.... Ahora mi labor era la de pujar... Tras 2 horas de pujos y de intenso dolor, tanto yo como mi bebe estábamos exhaustos... Recuerdo una frase que me dijo la matrona para darme ánimos "este es el esfuerzo más grande que vas a hacer en tu vida, por tu hijo, y sólo lo puedes hacer tu, se fuerte que tu puedes" y otra mujer me dijo que cuando viera a mi bebe se me olvidaría todo el dolor. Me trasladaron a quirófano.
Allí, tras muchos pujos y gran dolor, ginecólogas y matronas decidieron que necesitaba ayuda para dar a luz a mi bebe... Utilizaron la ventosa. Tras tres o cuatro intensos pujos y con la ayuda de la matrona subiéndose en mi vientre, por fin salió mi bebe. En seguida me lo enseñaron y le oí llorar... Lo pusieron sobre la mesa para ser valorado por el pediatra y... Antes de que me diera cuenta lo tenía entre mis brazos.... Los dos estábamos bien...pero el dolor no se me había olvidado.
Empecé a tener mucho sueño, no tenía fuerzas para sostener a mi hijo.... Tenía la tensión muy muy baja y me tuvieron que administrar medicamentos de inmediato.
Tras este pequeño susto y 45 minutos de "costura" pude comenzar a amamantar a mi bebe.
Cuando nos llevaron a la habitación, toda nuestra familia estaba esperando para darnos la enhorabuena.