He de decir que desde el primer minuto de tener a Hugo entre mi pecho, fue directo a chupar. Chupa desde entonces, pero solo mis pezoncitos saben como pasaron aquellos primeros días...No fue fácil, las primeras dos noches Hugo no se despego de mí ¡48 horas chupando! luego 72, 96, 120...casi dos meses. Pero eso no queda ahí, desde entonces hasta hoy que pronto cumplirá 8 meses, su teta es insustituible.
Según las recomendaciones de su pediatra, debería empezar ya con la alimentación complementaría, pero una cosa es decirlo y otra bien distinto es llevarlo a la práctica.
Hugo se ha empeñado en que de momento solo va a aceptar el pezoncito de mamasalamama y de ninguna manera la cuchara va a sustituirlo de momento... eso sí, si le das un trocito de comida seguro que le encanta jugar a Hulk con él. No hay #trozoblando que se le resista.
Pero que le entre al estómago es otra historia!
Después de probar todos los trucos ocurrentes, he decidido aceptar que aún no está preparado para comer, necesita jugar mucho y familiarizarse con los alimentos antes de mantener un contacto tan íntimo entre él, los alimentos (no lácteo-humanos) y su pequeño estómago.
Una de las cosas que me ha ayudado a tomarme con paciencia casi extraterrestre ha sido el libro del pediatra Carlos González "mi niño no me come". Es sin duda tranquilizador, relativiza el tema extrapolando a nuestro estado más animal (así como a mí me gusta).